Invertir en Rumanía

Rumanía, es ese “lejano” y misterioso país, del que apenas conocemos nada, aparte del Conde Drácula. Con la llegada de la inmigración rumana a España, muchos españoles conocen a algún rumano, con el que trabajan, o bien lo tienen de vecino. Este contacto, es el que hace, que algunos españoles, se interesen por invertir en nuestro país. Pero ¿qué es lo que hay que saber para llevarlo a cabo con éxito?

En primer lugar, algunos datos. Según las cifras de 2018, Rumanía, es la economía 48 del mundo por valor de su PIB. Presenta una deuda pública del 35 por ciento del PIB, unas cifras de deuda bastante inferiores a las que presentan las economías más desarrolladas. El PIB per cápita, es de 10 400 euros, y tanto el nivel de vida, como el salario medio de la población, son bajos.

La mitad de las inversiones extranjeras se destinaron a la industria, lo que demuestra que la „desindustrialización” de Rumanía en el contexto de la adhesión e integración de la UE en el mercado único es un mito. Esto también explica por qué la industria ha tenido y tiene una contribución significativa al crecimiento del PIB.

En los últimos años, Rumanía es uno de los países de la Unión Europea, con las mayores tasas de crecimiento, pese a lo cual, la juventud rumana, sigue prefiriendo salir del país, debido a varios factores, como son la enorme corrupción, los bajos sueldos, y una profunda desconfianza en los políticos que rigen los designios del país.

Sobre la facilidad que ofrece el país, para hacer negocios, Rumanía se encuentra en el puesto 52, en el ránking Doing Business, y en el 61, en el Índice de percepción de la corrupción en el sector público.

Las inversiones extranjeras realizadas en Rumanía proceden, mayoritariamente, de países miembros de la Unión Europea, siendo los socios comerciales más importantes del país Alemania, Francia, Austria y Holanda. La economía rumana no sería lo que hoy es sin el mercado único europeo.

Una vez que conocemos estos datos, surgen otras muchas preguntas. ¿Cuáles son los sectores que ofrecen mejores perspectivas? ¿Qué tengo que hacer para montar una empresa? ¿Me van a freír a impuestos?

En el primero de los casos, podríamos responder que todos. Si hay un país, en el que está prácticamente todo por hacer, ese es Rumanía, pero, si tenemos que decantarnos por algunos, estos podrían ser tanto el sector inmobiliario, como el de la construcción. Muchos rumanos han sufrido en sus carnes la crisis económica, y han decidido volver a Rumanía, y poner en práctica allí los conocimientos adquiridos. El envejecimiento del parque de vivienda, hace que esta pueda ser una buena opción. Dentro de la construcción, no parece, que a pesar de la enorme necesidad que hay, la obra pública vaya a ocupar un lugar relevante.

La enorme calidad de la tierra rumana, hace que también la agricultura, ofrezca buenas posibilidades para los negocios. Actualmente, hay gran cantidad de empresas españolas en este sector. La venta de maquinaria para los dos sectores arriba mencionados, también son una interesante posibilidad.

Las principales áreas en las que los extranjeros han invertido en Rumanía son:

– 43% industria

– 15% transacciones de edificios e inmuebles

– 14% comercio

– 12% intermediaciones financieras y seguros

– 16% otras actividades

Montar una empresa, no es ni más ni menos complicado que en cualquier otro país. Si vamos por primera vez, tendremos que elegir, con qué profesionales queremos trabajar. Bien podemos optar, por contratar con alguna consultoría que esté ya establecida allí, o bien, apoyarnos en la gran cantidad de profesionales rumanos que se encuentran trabajando en España. Abogados rumanos, economistas o informáticos, traductores jurados de rumano-español, son tan solo, una pequeña muestra, de lo que podremos encontrar, obteniendo, de cualquiera de ellos, una enorme experiencia y calidad en el servicio. Como todo en la vida, tendremos que actuar con cautela, desconfiar de personas con enorme “simpatía”, y de las que, en realidad, no conocemos nada, además de comportarnos y guiarnos, con los mismos valores y códigos, con los que lo haríamos en España. El confiar en personas poco preparadas, suele ser una de las mayores causas de fracaso y ruina de muchos inversores.

Sobre la fiscalidad, a principios de 2018, entró en vigor una controvertida reforma, con la que, entre otras cosas, la tasa impositiva pasaba del 16 al 10 por ciento, para, entre otros, alquileres y salarios, además de aprobar, el pago casi total, por parte de los empleados, de las cotizaciones sociales. Esta reforma, iba destinada tanto a aumentar los ingresos de parte de la población (pensionistas y preceptores del salario mínimo), como a luchar contra el fraude.

Las principales tasas que se pagan en Rumanía son:

Impuesto de Sociedades estándar: tipo fijo del 16%

Tipo de IVA estándar: 19%.

Tipos reducidos del IVA: 9% y 5%.

IVA exento de operaciones de crédito (por ejemplo, suministros intracomunitarios de bienes, exportación de bienes).

IVA exento de operaciones de crédito (por ejemplo, servicios financieros).

En cuanto a los incentivos fiscales, el código fiscal rumano incluye una exención del impuesto sobre los beneficios del 16 por ciento para los beneficios reinvertidos en nuevos equipos tecnológicos utilizados con fines comerciales y una exención del impuesto sobre la renta del 16 por ciento para los empleados que trabajan en el sector de las tecnologías de la información y la i+D

Si estáis pensando en invertir en Rumanía, recordad que obtener un rendimiento rentable de la inversión es un camino a largo plazo, sed pacientes.

Autora: Alina Manuela Sasu
Abogado rumano en España
Zaragoza, provincia de Aragón.
Teléfono: 0034/ 606 012 096
E-mail:alinasasu@icam.es
www.infoextranjeriazaragoza.es

Fotografía de Alex Robciuc
(EL sol sale una mañana a finales de agosto sobre los pastos montañosos llenos de flores silvestres y almiares de Maramures, Rumanía.)

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