Muestra de Cine Rumano -„Entre La Gomera y Bucarest”

Del 17 al 25 de septiembre, el Instituto Cultural Rumano y Cineteca Madrid, bajo los auspicios de la Embajada de Rumanía en el Reino de España,  presentan una selección de peliculas rumanas recientes, en el marco de la programación de la 10ª Muestra de Cine Rumano – „Entre La Gomera y Bucarest”. Seis propuestas diversas tanto a nivel formal como temático, con el fin de dar a conocer algunas de las novedades del género provenientes de Rumanía.

La Muestra de Cine Rumano se inaugurará el 17 de septiembre a las 20:00 h, en la sala Azcona de Cineteca Madrid, con la proyección de la película Parking, en presencia del director Tudor Giurgiu y de la crítica de cine Jara Fernández Meneses, seguida por un diálogo con el público participante en el evento. Además, la agenda del director Tudor Giurgiu en Madrid incluye una rueda de prensa en línea, el día 17 de septiembre a las     10:00 h.

Tudor Giurgiu es fundador y presidente del Festival Internacional de Cine de Transilvania y, entre 2005 y 2007, director general de la TV Nacional de Rumanía (TVR).

Parking es una coproducción hispano-rumana y supone el cuarto largometraje dirigido por el rumano Tudor Giurgiu. Está protagonizado por Mihai Smarandache, Belén Cuesta, Ariadna Gil y Luis Bermejo. El guion se basa en las experiencias del escritor rumano Marin Mãlaicu-Hondrari como inmigrante en las afueras de Córdoba, plasmadas en el libro „Cercanías”. 

“El encuentro con Marin Mălaicu Hondrari me proporcionó la oportunidad de comprender mejor a un emigrante que se encuentra a miles de kilómetros de distancia de su casa. Desde el deseo de no molestar, de pasar desapercibido, hasta el miedo a caer enfermo y no poder trabajar o el temor al fracaso. Adopté con cariño y modestia en la misma medida a sus personajes y me alegro de que, por fin, la aventura de este poeta transilvano idealista y soñador vea la luz de la pantalla.”(Tudor Giurgiu)

La película cuenta la historia de Adrián, un poeta, un inmigrante ilegal rumano que trabaja de vigilante nocturno en un concesionario en Córdoba. Habla español, vive completamente solo quiere escribir y empezar una nueva vida. Su encuentro con María, durante la noche de San Juan, parece escrito en las estrellas. Los retos a los que tendrán que enfrentarse juntos pronto pondrán a prueba su pasión.

La avalan ocho candidaturas a los Premios Gopo (mejor película, mejor actor protagonista (Mihai Smarandache), mejor actriz protagonista (Belén Cuesta), mejor fotografía (Marius Panduru), mejor edición, mejor sonido, mejor banda sonora (Julio de la Rosa) y mejor escenografía), una más a mejor película en la 18ª edición del Festival Internacional de Cine de Transilvania y otras dos en los Premios ASECAN 2020 (mejor banda sonora y mejor producción). 

Corneliu Porumboiu se ha alzado como una de las voces más fiables del nuevo cine rumano tras encadenar películas tan notables como Police, Adjectiv12:08 al Este de BucarestCae la noche en Bucarest y El tesoro. Ahora regresa con La Gomera, la cinta con la que concursó en el último Festival de Cannes y que ha sido elegida como la propuesta rumana para las nominaciones a la categoría Mejor Película Extranjera en los premios Oscar 2020.

Vengo de un país con un pasado comunista, en el que la gente usaba muchos mecanismos para comunicarse. Cuando yo era niño teníamos un lenguaje secreto, invertíamos las sílabas de las palabras. Es algo que también está relacionado con nuestra cultura. (…) El protagonista de la película es un policía corrupto que está rodeado de otros policías aún peores y de todo tipo de mafiosos y aprende el silbo porque está constantemente vigilado. (…) Vivimos en un mundo en el que cada vez nos vigilan más cámaras. Yo quería establecer un contraste. La cámara se creó para poder contar historias, pero ha acabado siendo un método de vigilancia. Quería jugar con esos elementos. (…) Cada vez que salimos a la calle cualquiera puede grabarnos con su móvil. Cada vez estamos más conectados y perdemos más privacidad. (…) Una característica de todas mis películas es que mis personajes nunca son héroes. Porque ninguno somos perfectos, todos tenemos nuestras sombras. En esta película en concreto hay personajes que buscan un dinero por el que están dispuestos a hacer cualquier cosa”. (Corneliu Porumboiu)

Un hombre como Dios manda, el largometraje de debut del director Hadrian Marcu, cuenta la historia de Petru, un ingeniero de perforación que trabaja en una compañía multinacional. Está a punto de convertirse en esposo y padre cuando Sonia, su amante, se ve implicada en un grave accidente de tráfico. A medida que las opciones se reducen, Petru busca la forma más honrosa de salir de un triángulo amoroso que se tambalea.

El guion está basado en una novela titulada Firesc, del escritor rumano Petru Cimpoesu. Lo que tomé de la novela fueron básicamente dos cosas: el entorno laboral, que considero muy importante para la historia y el tono de la película, y el triángulo amoroso, que también es una parte fundamental. Para mí lo más interesante de estos elementos era el lugar de trabajo en sí, cómo condiciona la forma en que los trabajadores viven y se relacionan con otras personas, los turnos de noche, la soledad… Con respecto al triángulo amoroso, me interesaba lo diferentes que eran las relaciones, el desequilibrio. Pero en cuanto a los detalles, a medida que avanzaba en mi trabajo de escritura iba añadiendo más cosas a la historia original.” (Hadrian Marcu)

Tras Si quiero silbar, silbo, galardonada en 2010 con el Oso de Plata del Festival de Berlín, y Box, ganadora del premio FIPRESCI en Karlovy Vary (2015), el director Florin Șerban propone un nuevo proyecto cultural, la trilogía Love. Las películas, independientes entre sí, tienen como figura central a una pareja e ilustran tres maneras de amar: un amor primario, que gravita en torno al miedo surgido de las entrañas (Love 1. Dog), un amor cerebral (Love 2. America) y un amor que consume, una aventura de juventud (Love 3. Aventura, de próxima aparición).

Love 1. Dog, es la visceral historia de amor entre un solitario guarda forestal y una mujer abandonada en el bosque. Una historia aislada de espacio y tiempo, que explora el amor que brota del miedo, la furia y la posesividad. La furia que brota de lo más profundo de las entrañas y sus vínculos con el amor. El miedo y la vulnerabilidad de una relación que se desarrolla en la naturaleza, lejos de otros seres humanos, donde el bien y el mal cobran proporciones inconmensurables. Una película en la que la naturaleza y el aislamiento invitan a la contemplación, a explorar la profundidad de las emociones y el contraste de las dimensiones humanas.

Love 2. America es la historia de dos personas que se encuentran a mitad de vida y al final del amor, dos amantes que rehúsan reconocer el hecho de que su amor ha muerto. El amor entre Beatrice y Anton parece vivir en sus propios cerebros y alimentarse de recuerdos, esperanzas y proyecciones. Pero las certitudes de su relación buscan su hueco, pues la realidad los empuja a comprimir las vivencias de un amor cerebral en las últimas 24 horas de relación.

Me resultan interesantes estos personajes porque muchas veces nos encontramos a diario con este tipo de gente. En el tranvía, en las interacciones con los demás. Es fascinante que, cuanto más ásperos y duros parecen (o intentan parecer), más sufren y más necesitados están de cariño. De alguna forma he intentado empujar esto hasta la saciedad. (…) Este tipo de hombres me parecen extraordinarios como personajes, pues más allá de esta encarnizada masculinidad hay mucha, muchísima, feminidad. Me parece fascinante este juego entre masculinidad y feminidad.” (Florin Șerban)   

Ivana the Terrible, el segundo largometraje dirigido por Ivana Mladenović, es una historia poco convencional sobre personas y lugares, sobre pertenencia y añoranza, contada con humor y ternura.

La actriz serbia Ivana, interpretada por la directora, trabaja y vive en Rumanía. Tras una serie de problemas de salud, decide pasar el verano a la otra orilla del Danubio, en Kladovo, su localidad natal, rodeada de su familia. El alcalde le propone ser la imagen del evento local más importante, el festival de música El Puente de la Amistad. Aunque no está muy convencida, Ivana acepta. Cuando llegan sus excéntricos amigos de Bucarest y a medida que se propagan los rumores sobre su relación con un chico mucho más joven, Ivana está a punto de sufrir una crisis nerviosa.

La película es el resultado de una crisis personal del verano de 2017, crisis que me hizo volver a casa, junto al Danubio, en la frontera entre Rumanía y Serbia. Comencé a reescribir los eventos de aquel verano en forma de guion. La película debutó como proyecto independiente en Kladovo, donde los protagonistas reales (amigos y familiares), ahora como personajes de ficción, fueron invitados a revivir los sucesos y, sobre todo, las emociones que estos generaron, delante de la cámara. Todos los “actores” ensayaron durante meses la interpretación de sus propios papeles y diálogos. Un proceso que partió de una especie de terapia se convirtió en película. A veces, incluso en las historias personales, la repetición del drama se convierte en una farsa. En nuestro caso, en una comedia.” (Ivana Mladenović)

Después de Madrid, el ciclo de cine rumano seguirá su gira por España en Valencia, Barcelona, Sevilla, Córdoba, Oviedo, Zaragoza y Tenerife hasta final del año.

Citește și