Lorena G. Borrero : Valencia, Alicante y Castellón tienen rincones que ni te los imaginas

Valencia, Alicante y Castellón tienen rincones que ni te los imaginas

Que España es un país precioso es algo innegable. Cada región tiene rincones de gran encanto y que deberías visitar, por lo menos, una vez en la vida. Sigue leyendo, súbete al coche y explóralos uno a uno. ¡Te van a encantar!

Morella

En la provincia de Castellón, Morella es uno de los pueblos más bonitos de España. Encaramada en lo alto de un cerro y coronada por un castillo, esta población hunde sus raíces en el medievo, aunque se sabe que la zona estaba habitada ya en la prehistoria (y si no, pásate por sus cuevas con pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad). Sus murallas medievales tienen un perímetro de más 2 kilómetros y una altura de 10 a 15 metros. En el interior de la villa abundan las casas solariegas, las iglesias medievales románticas y góticas, y rincones llenos de encanto. Si no has estado todavía, no te lo pierdas.

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Foto: Morella

Parque Natural de las Hoces de Cabriel

Las Hoces del Cabriel forman un parque natural de una belleza singular entre las provincias de Valencia y Cuenca. Es el mayor paraje protegido de toda la Comunidad Valenciana y un entorno privilegiado en el que se puede disfrutar de los paisajes que el cauce del río ha tallado a lo largo de los siglos. Además de barrancos y farallones verticales también hay otra formación rocosa: los Cuchillos. Los amantes de la observación de aves ser regalarán los ojos con las aves rapaces que surcan sus cielos, mientras que en las aguas del Cabriel viven nutrias. ¡Cálzate las botas y echa a andar!

Peñiscola

Otro de los rincones más pintorescos de la Península, Peñiscola lleva el paso del tiempo con mucha gracia. Esta “ciudad” (tiene el título desde 1707) se eleva sobre una península rocosa única a la tierra tan sólo por un istmo de arena. Esta singularidad hacía que, al subir la marea, quedara aislada como si fuera una isla hasta que la construcción del puerto acabó con el fenómeno. Aun así, un paseo por su casco viejo hasta llegar al imponente Castillo del Papa Luna es algo indescriptible. Y si te cansas de la historia siempre puedes tumbarte a tomar el sol en una de las estupendas playas que abundan en la zona.

Parque Natural de la Sierra Calderona, Valencia y Castellón

El constante telón de fondo en las comarcas de l’Horta, el Camp de Túria y el Camp de Morvedre, la Sierra Calderona es el parque natural que separa las cuencas fluviales del Palancia y del Turia y Carraixet. De relieve abrupto, rocas calizas, pinares y alcornocales, desde la cumbre del Garbí se admiran unas vistas sin igual. Atrévete a recorrer sus senderos en busca de las Cartujas de Portaceli y Vall de Crist y disfruta del paisaje.

2. Parque Natural de la Sierra Calderona, Valencia y Castellón [640x480]

Foto: Parque Natural de la Sierra Calderona, Valencia y Castellón

Castillo de Xàtiva

El Castillo de Xàtiva fue nombrado hace algunos años como una de las siete maravillas valencianas y por algo será. Quizás porque es una doble fortaleza que parece sacada de un cuento. O quizás por su rica historia que ha dejado huellas en cada uno de sus rincones. Poco queda de la construcción ibérica original o de la fortaleza romana que la sustituyó. El Castillo Menor y el Mayor fueron unidos por los árabes y luego por el rey Jaume I. Xàtiva goza de una posición estratégica muy destacada y con el castillo en lo más alto, su defensa era más sencilla. ¿Te atreves a descubrirlo?

Salto de la Novia (en Navajas)

Un nombre tan poético le hade justicia a un paraje natural de gran belleza y perfecto para una ruta senderista o un día al aire libre. Situado en el pueblo de Navajas, este rincón es perfecto para contemplar los refrescantes 30 metros de altura de la Cascada del Brazal, pero también para dejarse llevar por la magia de la leyenda que lo envuelve. Por lo visto, hace tiempo, antes de casarse las parejas de novios visitaban el lugar, donde más se estrecha el río Palancia, y la novia debía cruzar de un salto a la orilla opuesta.

Bocairent

En el Valle de Albaida, Bocairent es otro de los pueblos más bonitos de España. Y si lo dudas, tan sólo observa su perfil y adéntrate en sus calles de entramado medieval. Nadie en su sano juicio dudaría del encanto de esta villa escalonada sobre un cerro en la que han dejado su huella íberos, romanos y musulmanes. El casco antiguo de Bocairent es una delicia de colores ocres y de piedra en la que destacan la iglesia parroquial y el empinado Barrio de la Villa. Ya que estás, acércate a las “Covetes dels Moros”.

Parque Natural de la Albufera

Después de ver un atardecer en el Parque Natural de la Albufera de Valencia nada será igual. Este paraje natural es tan y tan bonito que te costará volver a la normalidad. La laguna costera tiene una extensión de casi 24 kilómetros cuadrados y está separada del mar por una estrechísima barra litoral, dando lugar a un paisaje de los más bonitos de España. Además de su valor natural y de ser el hogar de muchas aves, es un lugar terriblemente romántico. ¿Nos vamos?

Guadalest

El Castell de Guadalest es otro de esos rincones de la Comunidad Valenciana que no deberías pasar por alto. Pese a sus reducidas dimensiones, esta pequeña población está coronada por un castillo excepcional que domina todo el valle y las sierras cercanas. Guadalest es un lugar de contrastes, de subidas y bajadas, pero también de una belleza singular. Las vistas del cercano pantano desde el Castillo de San José valen la pena la subida. Mientras que en los bajos del ayuntamiento hay una prisión del siglo XII. No podrías encontrar un lugar mejor para una escapada rural.

Tabarca

La bucólica isla de Tabarca está a tan sólo 22 kilómetros de Alicante (y a 8 del puerto de Santa Pola) y es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, además de la más grande. Apenas 50 personas viven en sus calles silenciosas y cálidas, disfrutando de la vida isleña. Por aquí han pasado griegos y romanos, pero la cuadrícula de sus calles actuales es del siglo XVIII. Si te atreves a cruzar (que deberías) disfruta de la muralla que rodea la isla y de sus puertas barrocas, de su iglesia, del faro y de la Torre de San José.

Fuentes del Algar

Las fuentes del río Algar no te dejarán indiferente. Están situadas a 3 kilómetros del centro urbano de Callosa de Ensarrià (Alicante) y son un lugar ideal para darte cuenta de la importancia del agua como recurso. Si buscas relajación, tan sólo tienes que dar un paseo a lo largo del Algar. Disfrutarás de un paisaje singular fruto del modelado kárstico de la roca caliza, pero también de las cascadas y embalsas naturales que te regalarán tanto la vista como los oídos.

Castillo de Sagunto

Imponente e histórico como pocos, el Castillo de Sagunto hunde sus raíces en un asentamiento íbero y pese a que quedan pocos restos de la fortificación romana, los lugareños lo siguen llamando “el castillo romano”. Esta enorme fortaleza es un mosaico de culturas y su último uso militar se lo dieron las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. Pero aunque la historia te de igual, acércate, sube a las murallas y disfruta de las vistas y del paisaje que encandiló a tantas civilizaciones.

Islas Columbretes

Las cuatro pequeñas islas volcánicas situadas frente a la costa de la provincia de Castellón son uno de los espacios protegidos más importantes de la Comunidad Valenciana. La Reserva Natural de las Islas Columbretes es un archipiélago único que hará las delicias de cualquier amante del submarinismo y los paisajes bonitos. Atrévete a sumergirte o navegar entre la Illa Grossa, la Ferrera, la Foradada o El Carallot y disfruta del Mediterráneo en estado puro.

Peñón de Ifach en Calpe

La silueta de Calpe está dominada por el perfil del Peñón de Ifach. Esta roca calcárea de más de 300 metros de altura y un kilómetro de longitud es el símbolo de la  Costa Blanca y uno de los accidentes geográficos más hermosos de la costa mediterránea. Disfruta de las vistas desde alguna de las playas cristalinas de Calpe… o atrévete a escalarlo. Las vistas te dejarán con la boca abierta.

3. Peñón de Ifach en Calpe [640x480]

Foto: Peñón de Ifach en Calpe

Valencia ciudad

Valencia es una de esas ciudades que, una vez las has pisado, te dejan con ganas de más. Su tamaño reducido y sus muchos encantos serán suficientes para que quieras volver a pisarla. Desde las ruinas romanas hasta la ultramoderna Ciudad de las Ciencias, pasando por el patrimonio medieval, barroco y su encanto modernista, la capital valenciana es seductora a más no poder. Si puedes, visítala en Fallas para vivir una experiencia única. Y, vayas cuando vayas, no te pierdas sus fabulosos mercados cubiertos modernistas.

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